24 octubre 2014

Encuesta: la crisis ucraniana

La encuesta de Levada Centre se ha realizado entre el 22 y el 25 de agosto de 2014 y el 26 y 29 de septiembre de 2114 sobre una muestra de toda Rusia en ciudades y en el campo entre 1600 personas mayores de edad en 134 poblaciones de 46 regiones del país. La distribución de las respuestas se ofrece en porcentajes del total de encuestados junto a resultados de encuestas anteriores. El margen de error para este tipo de encuestas es de menos del 3,4 %.
En el informe se utilizan datos de una encuesta realizada por el Instituto Internacional de Sociología de Kiev para la fundación "Iniciativa Democrática".
La mitad de los rusos (50%) están convencidos de que Rusia apoya activamente a las fuerzas prorrusas en el este de Ucrania. Entre los habitantes de Ucrania piensan así el 74% de los encuestados. Más de dos tercios de los encuestados ucranianos (66%) no creen que Rusia defiende los intereses de los ciudadanos rusófonos en el este de Ucrania. Solo un quinto de los habitantes de Ucrania considera justa la posición de Rusia de apoyo y defensa de la población rusa de Ucrania.
La opinión de los habitantes de Rusia en relación a la responsabilidad por la oposición armada y la muerte de gente es totalmente opuesta a la opinión de los habitantes de Ucrania. Los rusos (75%) no creen en la responsabilidad de Rusia por el conflicto en el este de Ucrania. Por el contrario, la mayoría de los ucranianos (63%) consideran que Rusia es responsable del derramamiento de sangre. Entre los habitantes de Ucrania se confirma la opinión de que Rusia desarrolla una guerra no declarada con Ucrania, impidiendo la vuelta del "vecino" a la situación anterior a la crisis.
El 70% de los habitantes de ucrania piensan que hay una guerra entre los dos países. En Rusia el 26% de los encuestados piensan así. Dos tercios (59%) de los rusos no creen que haya una guerra entre ambos países.
No hay una opinión única entre los habitantes de Ucrania sobre las vías de resolución del conflicto en el este del país: el 28% es partidario de la paz a cualquier precio, el 24% son partidarios de un compromiso con las repúblicas separatistas pero sin cesiones importantes, el 235 considera que hay que ir a un compromiso, pero solo en cuestiones de principio. La sexta parte de los habitantes de Ucrania piensa que no hay que ceder, incluso si eso significa continuar la guerra.
El 45% de los habitantes ven el estatus político del Donbass similar a la anterior a la crisis. Los rusos (40%) querrían ver a Donbass como un estado soberano.
¿CREE QUE LOS ASUNTOS DEL PAÍS VAN EN LA DIRECCIÓN CORRECTA O POIENSA QUE EL PAÍS SE MUEVE EN DIRECCIÓN INCORRECTA?

En opinión
de los habitantes de Rusia
sept 14, Levada Center
En opinión
 de los habitantes de Ucrania
sept 14, DI+KMIS*
Correcta
65
26
Incorrecta
22
44
No sabe qué contestar
14
29
no responde
-
1
* KMIS presentó la pregunta con la siguiente formulación: "¿CREE QUE LA DIRECCIÓN DEL PAÍS LLEVA LOS ASUNTOS EN DIRECCIÓN CORRECTA O INCORRECTA?"


¿ESTÁ DE ACUERDO CON LA OPINIÓN DE QUE RUSIA APOYA ACTIVAMENTE A LAS FUERZAS PRORRUSAS EN EL ESTE DE UCRANIA?

En opinión
 de los habitantes de Rusia
ag. 14, Levada Center
En opinión
de los habitantes de Ucrania
sept 14, DI+KMIS

12
49
probablemente sí
38
25
probablemente no
22
8
No
8
7
No sabe qué contestar
20
11
¿ESTÁ DE ACUERDO CON LA OPINIÓN DE QUE RUSIA DEFIENDE JUSTAMENTE LOS INTERESES DE LOS HABITANTES RUSÓFONOS EN EL ESTE DE UCRANIA?

En opinión
 de los habitantes de Ucrania
sept 14, DI+KMIS

20
No
66
No sabe qué contestar
15


¿CREE USTED QUE RUSIA ES RESPONSABLE DEL DERRAMAMIENTO DE SANGRE Y LA MUERTE DE GENTE EN EL ESTE DE UCRANIA?

En opinión
de los habitantes de Rusia
ag. 14, Levada Center
En opinión
 de los habitantes de Ucrania
sept 14, DI+KMIS

5
44
probablemente sí
12
19
probablemente no
25
10
No
50
17
No sabe qué contestar
8
10


¿ESTÁ USTED DE ACUERDO CON LA OPINIÓN DE QUE ENTRE RUSIA Y UCRANIA HAY UNA GUERRA?

En opinión
de los habitantes de Rusia
ag. 14, Levada Center
En opinión
 de los habitantes de Ucrania
sept 14, DI+KMIS

26
70
No
59
19
No sabe qué contestar
15
11
AHORA SE ESTÁN DESARROLLANDO CONVERSACIONES PARA LA RESOLUCIÓN DEL CONFLICTO EN DONBASS. ¿CREE QUE, PARA CONSEGUIR LA PAZ, HAY QUE IR A UN COMPROMISO CON RUSIA Y LOS DIRIGENTES DE LAS AUTOPROCLAMADAS REPÚBLICAS DE DONETSK Y LUGANSK?

En opinión
 de los habitantes de Ucrania
sept 14, DI+KMIS
Paz a cualquier precio, hay que aceptar cualquier compromiso.
28
Por la paz se deben aceptar comprmisos serios, pero no todo.
23
Se pueden aceptar algunos compromisos, pero no cualquier cesión seria
24
Ninguan cesión, en ningún caso, incluso si hay que seguir la guerra
16
No sabe qué contestar
10


¿QUÉ PIENSA SOBRE EL FUTURO POLÍTICO DE DONBASS (REGIONES DE DONETSK Y LUGANSK)? ¿CUÁL DE LAS SIGUIENTES VARIANTES PREFIERE?

En opinión
de los habitantes
de Rusia
ag. 14, Levada Center
En opinión
de los habitantes
de Ucrania
sept 14, DI+KMIS
Que Donbass sigua siendo parte de ucrania en las mismas condiciones anteriores a la crisis
6
45
Que Donbas sigua siendo parte de Ucrania, pero con gran autonomía de Kiev
18
32
Que Donbass sea un estado independiente
40
7
Que Donbas sea parte de la Federación de Rusia
21
5
No sabe qué contestar
16
10


01 octubre 2014

Euronews

Dice Euronews:

Diez civiles han muerto en la ciudad ucraniana de Donetsk por el impacto de dos obuses. Seis personas fallecieron al impactar un proyectil de artillería contra un autobús en una de sus paradas.
Otros cuatro civiles perdieron la vida por el impacto de otro obús junto a un colegio. Entre las víctimas no hay ni alumnos ni profesores.
Donetsk, con casi un millón de habitantes, está controlada por los separatistas prorrusos. Los combates entre los rebeldes y las tropas ucranianas prosiguen cerca del aeropuerto de Donetsk, a pesar de la tregua decretada hace un mes.
Los ataques que han acabado con la vida de diez civiles han coincidido con el inicio del curso escolar en la mayoría de centros de Donetsk y del este de Ucrania. En el resto del país, las clases comenzaron hace un mes.

 Y yo me pregunto: ¿el periodismo no tiene que responder a las preguntas qué, quién, cuándo, dónde?
Qué: diez civiles muertos.
Quién: problablemente el clima, en vez de granizo caen bombas sobre las escuelas. O tal vez "los separatistas prorrusos", que son quienes controlan la zona.
Cuańdo: el primer día de escuela.
Dónde: en Donetsk, ciudad controlada por "Los separatistas prorrusos".

¿¿¿POR QUÉ NO SE RESPONDE A LA PREGUNTA DE QUIÉN HA BOMBARDEADO UNA ESCUELA, CUANDO SABEMOS QUIÉN LO HA HECHO???  El ejercito ucraniano, señores, que lleva meses en que no hace otra cosa que bombardear zonas civiles y secuestrando, torturando y asesinando gente. Pero ni euronews, ni el pais, ni el mundo, ni TVE lo mencionan jamás, jamás, jamás. Todos ellos colaboran con este genocidio.
Yo creía que los valores europeos eran otra cosa. Malditos valores y maldita Europa. 

25 septiembre 2014

¿Puede haber paz en Ucrania?



Artículo de Mikhail Khazin para worldcrisis.ru .
La devaluación del rublo y el “caso Evtushenkov” han llenado nuestros medios de comunicación, por eso me gustaría echarme a un lado y volver a un tema más importante. Concretamente a las condiciones en que puede haber paz en Ucrania. Pero una paz verdadera, es decir, sin genocidio, sin limpieza étnica, una dictadura sangrienta sin la disolución del país en una multitud de principados feudales. Y para responder a esta cuestión, antes que nada hay que mirar a Kiev y Donetsk.
Debería ser un solo estado. Pero con decenas de miles de muertos y un genocidio sangriento que ahora propagan muchas fuerzas políticas en Kiev (y la frase: “Rusos, largaros a Moscovia”, dirigida a gente que ha vivido durante siglos en los territorios en que viven ahora, desde el punto de vista de la legislación internacional es un genocidio, más concretamente una limpieza étnica) hacen que esa “comunidad” en el marco de un estado normal sea imposible. Donetsk y Lugansk (y Odesa, por cierto, solo que eso se expresará de otra manera) nunca rechazarán su derecho de exigir castigo para los culpables de los asesinatos masivos de ciudadanos pacíficos, y los nacionalistas de Kiev nunca dejarán de repetir palabras del estilo “escarabajo colorado frito” o frases de similar humanidad y bondad.
Teóricamente Kiev podría tranquilizarse, pero solo en un caso, si se produjera un auténtico crecimiento económico. Entonces los eslóganes nacionalistas podrían guardarse bajo la alfombra y comenzarían los flujos de capital, pero entonces Kiev habrá caído en su propia trampa. El hecho es que  el crecimiento econ´0omico solo puede empezar como resultado de la colaboración con Rusia y la unión económica euroasiática. Solo así. De ninguna otra manera. Ni siquiera hay posibilidades de desarrollo de la agricultura, eso se puede ver en Bulgaria, donde el clima es mejor que en Ucrania. Y con Turquía es imposible competir en condiciones de igualdad. Y cuando la asociación con la Unión Europea entre en vigor no se podrá limitar los productos agrícolas turcos, y solo será rentable cultivar el propio huerto. No hay más que mirar a Moldavia.
Pero dado que Kiev ha adoptado un modelo completamente rusófobo, no hay posibilidades de crecimiento económico. La UE no tiene dinero y, a medida que se desarrolle la crisis tendrá menos, y si miramos al futuro económico mundial con algo de optimismo (no hay motivos económicos para ello, pero supongamos esa posibilidad) ayudarán antes a los países bálticos y de Europa Central que a Ucrania. Como se suele decir, no es nada personal, simplemente negocios.
Eso significa que el nacionalismo de Kiev no va a ninguna parte, ya que mantener el poder de otra manera por parte del régimen actual es imposible. Más cuando han tenido algún éxito, los USA han impuesto sanciones contra Rusia y han obligado a sus socios de la UE y de todo el mundo a apoyarlas. Solo hay un problema: ¿cuánto tiempo podrán mantener esas sanciones por Ucrania? Allí van a continuar los problemas, puesto que luchar contra el aumento del espíritu democrático en el sureste (y es precisamente una lucha por la libertad y la democracia, por más que suele extraño desde el punto de vista de la democracia occidental) solo es posible por medio de la fuerza militar. Y aún es dudoso que se pueda.
En resumen, a medida que se desarrollen los procesos económicos destructivos, el nivel de confrontación interna en Kiev aumentará, y los que desean vivir bajo su poder serán cada vez menos, el estado ucraniano se irá pudriendo como la carne al sol. Y cada vez será más agresivo. Es decir, llegamos a la tesis contraria a lo expresado al principio de que queremos entender si se puede llegar a la paz en Ucrania.
Quiero recalcar que no en vano hablo del nacionalismo d los nacionalistas de Kiev y no del nacionalismo en general. El caso es que los nacionalistas de Galitsia son muy diferentes de los de Kiev. Los últimos siempre han tenido fuentes de subsistencia (el presupuesto de la URSS, el presupuesto de Ucrania, etc.) y los primeros siempre han tenido que ser más pragmáticos. Es imposible que en los últimos tiempos no se hayan dado cuenta de que  no pueden conservar Kiev en su poder. Cualquier poder en Kiev, a para mantener más o menos la estabilidad se basará no en los rusos del Donbass sino en los auténticos nacionalistas. Que es lo que, por cierto, está haciendo ahora magníficamente Poroshenko. Claro está que antes era sí, escribí sobre ello a comienzos de año.
El nacionalismo para Kiev no es una idea (que por cierto no va a gustar mucho en la UE) sino un instrumento. Los nacionalistas convencidos nunca serán necesarios allí, serán necesarios los cínicos, dispuestos a expresar los eslóganes necesarios para el control de los flujos económicos del gas y el presupuesto estatal. Y por eso, si observamos la situación de los últimos meses, los nacionalistas convencidos (que van bajo la denominación de “Pravyi Sektor”) cada vez contemplan en mayor medida su separación de Kiev. Más cuando antes Kiev les proporcionaba medios económicos del presupuesto (obtenidos de Donbass y otras regiones rusas) y ahora no les da nada.
Pero Galitsia por sí misma no se puede separar: Kiev, para quien “Ucrania unida” es algo básico, nunca lo aceptará. Por tanto, además de los rebeldes de Donbas, en Ucrania aparecerán paulatinamente nuevas fuerzas interesadas en la ruptura del país. Y de esa manera, con todo lo anterior obtenemos el siguiente dibujo del futuro de Ucrania.
Si los rebeldes del sureste y los nacionalistas de Galitsia llegan a acuerdos, acabarán con el gobierno de Kiev. En ese caso, claro está, los partidarios de la URSS, es decir de la amistad de los pueblos en el marco de un pequeño imperio, es decir los rebeldes del sureste, terminarán con el nacionalismo y se restablecerá la paz en Ucrania. Y Galitsia a cambio de la ayuda obtendrá una relativa (en el marco de una confederación) o total independencia. Pero que es difícil imaginarse un estado en el que en unas escuelas enseñen que Bandera es un criminal fascista y en otras que es un héroe. Pero el resto de Ucrania será un estado unitario pacífico integrado, claro está, en la Unión económica euroasiática.
Y si no se logra un acuerdo y los rebeldes no pueden vencer (por las circunstancias o por fuerzas exteriores), entonces el aumento de la confrontación con Kiev llevará a la disolución del país en principados feudales.  Cada uno con su nivel de vida y métodos de gobierno. De momento aparecen cinco: Novorossia, “Getmanschina” (con centro en Kiev, una nueva “Jazaria” (bajo control de Kolomoiski), Galitsia. Y separada de todos ellos, en un trozo pequeño, Zakarpatia, que probablemente se rompa en trozos que se integrarán en los países vecinos.
Pero nadie ha dicho que el proceso de ruptura no tenga continuación. Quien no lo crea, que lea a Bulgakov, la mentalidad del pueblo de Ucrania no ha cambiado desde entonces. Cómo será la vida del ciudadano corriente, da miedo hasta imaginárselo.
Por tanto tenemos que, si queremos que haya una Ucrania unida (relativamente con respecto a la situación del año pasado, sin Crimea ni Galitsia), en paz y prosperidad, es necesario que los rebeldes del sureste tomen Kiev. Y si no sucede así, la guerra continuará. En este caso no hay posibilidades de pararla. Ni de mantener Ucrania, por desgracia.

24 septiembre 2014

Nuevo relato de Mordor, o cómo sobre los huesos de Ucrania se va a crear la "OTAN económica"

Interesantísimo artículo de Oleg Odintsovski en Svobodnaya pressa.



Cuando se les dice a los ucranianos que han llevado a cabo un golpe de estado, provocado un conflicto con su socio económico más importante, han perdido Crimea, extendido la guerra civil, en la que han muerto miles de personas, y todo ello para firmar un acuerdo desventajoso con la Unión Europea y cambiar unos oligarcas por otros, esto no es agradable, sin embargo no es toda la verdad.
Esto es, podemos decir, la primera capa.  En la que la gente ve un arrebato de la nación hacia la libertad y los valores europeos, junto con la oposición a un gobierno corrupto, sus “padrinos rusos” y unos separatistas de las regiones surorientales. En sí mismo les parece que todo se ha desarrollado por ellos mismos, por su Ucrania independiente, por su atractivo potencial económico y su mercado. Ahora están en la lucha del Bien con el Mal: todo el mundo está con ellos, contra ellos están las hordas asiáticas, el comunismo, el imperialismo, el fascismo, Mordor y el Imperio intergaláctico. Por supuesto que observadores más sutiles hablarán de diferentes detalles, por ejemplo, ¿por qué las pasiones populares son espontáneas, pero tuvo éxito la olimpiada en Mordor?¿Por qué no llega en masa la ayuda de los más ricos y poderosos del mundo, sino solo aplausos? ¿Por qué el malvado vecino no ha invadido de verdad si tanto necesita a Ucrania, o es que no puede morder? Etc.
Hay una segunda capa. En ella el objetivo no es Ucrania sino Rusia. La atacan, demonizan, aíslan, sancionan, desintegran, pelean con Europa, privan de las posibilidades de unirse con los restos de la URSS. Estrictamente según Brzezinski: sin Ucrania, Rusia no es un imperio. Ucrania es la llave de Rusia, la “línea roja” y el Rubicón para sus dirigentes, y por eso el objetivo principal no era el propio golpe en Kiev sino la esperada reacción de Moscú. Aunque, por supuesto los estrategas no esperaban que la importante Crimea se fuera tan rápida y pacíficamente y que el levantamiento de Novorossia se convirtiera en un problema interno de Ucrania en vez de en un campo de batalla de los ejércitos regulares de dos países. Por cierto, esto no es tan importante cuando tienes una superioridad absoluta en el aire, es decir, en las ondas. Lo importante: dame una fotografía y ya la arreglaremos con photoshop para que la gente vea lo que hay que ver: una agresión de Rusia y una Ucrania que heroicamente lucha por toda Europa y sus valores. Más allá de esta capa no pasan ni siquiera en la propia Rusia, porque ya da bastante motivación para la autoexpresión y autodefinición en los frentes internos: por los de “Crimea nuestra” del 17 de marzo o por los de la marcha del 21 de septiembre.
Hay una tercera capa, de la cual ya he escrito anteriormente: el tema que ha vuelto a la actualidad del ataque contra Siria y la reactivación de los USA en Oriente Medio. Un tema caliente, posiblemente más caliente que el de Ucrania. Porque es un juego en el que de una u otra forma participan China, Irán, Rusia, los árabes petroleros y, por supuesto, Israel.
Sin embargo, hay una cuarta capa. Que posiblemente explica mucho. En parte por lo que el desarrollo del tema de la “Malvada Rusia” comenzó precisamente en 2013, por un tema que era claramente inexistente: los derechos de las minorías, en el que la situación en Rusia no se distingue demasiado de la situación en otros 130 países del mundo, y en bastantes estados de los USA. Sin embargo eligieron precisamente Rusia, comenzaron un tiroteo con toda la artillería mediática de tal calibre que  alguien incluso consideró necesario no acudir a las primeras olimpiadas de invierno en la historia de Rusia. El golpe de estado ucraniano cumplió su papel al 100%: demonizó a Rusia, obligó a Europa a unirse alrededor de los USA, llevó a adoptar medidas económicas (el término “sanciones” utilizado por occidente está llamado a dar a este chantaje un aspecto de legitimidad e “internacionalidad”). Son curiosas las reservas a medida que se desarrollan los hechos: “la canciller Angela Merkel desde el comienzo expresó su indecisión, no queriendo castigar a Rusia. Pero cuando fue derribado el avión malayo MH17 fue partidaria de endurecer las sanciones”. Tanto el golpe, a tiempo, como el avión, casi por encargo, así como la propia escalada de “sanciones” sobre un fondo de un alto el fuego muestran claramente que no tienen relación con el proceso de paz (o militar) en Ucrania, sino que son desarrollados solo por sus propios objetivos.
Y aquí se empieza a ver la cuarta capa. En febrero de 2013, la víspera de la agudización “inesperada” para todos de la historia con los gays, las olimpiadas y los maidanesn en la reunión en Munich del vicepresidente de los Usa Jo Biden hizo una declaración de que el acuerdo para la creación del TAFTA (Transatlantic Free Trade Area) entre los USA y la UE se había logrado totalmente. ¿Y qué?
Como dicen las virtuales “hijas de oficiales de Crimea”, con este acuerdo “no todo es unívoco”. Sin duda, para los USA se ofrece una oportunidad gigantesca de responder al crecimiento global chino y volver a obtener una posición líder en la economía mundial. Y por otro lado del Atlántico aparecen preguntas: “este acuerdo cambia el mundo totalmente, y no a mejor… En palabras de los críticos, el TAFTA lleva a Europa al hundimiento de su modelo social y medioambiental, y como resultado provoca una colonización de hecho de Europa por las corporaciones USA. ¿Cómo convencer a los europeos para llevar a cabo este trato?”.
He aquí que sirve el antiguo y bien probado “espantajo” ruso. Pero para que tenga efecto, los gays no son suficiente. La UE y Rusia se han acercado demasiado para sacrificar sus intereses mutuos por temas muy sonados pero secundarios. Es decir, hace falta algo más serio, más escandaloso, cercano a la guerra, a una guerra de valores  y no simplemente un conflicto de sujetos económicos. En resumen, “esta noche el samurái ha decidido cruzar el río”. Se decidió “hacer estallar” Ucrania para obtener las esperadas respuestas rusas y de su fuerte líder. Se apostó por la ambición de Putin, la creciente conciencia de los rusos, la cerrazón y ardiente nacionalismo radical de los ucranianos y, claro está, la totalidad de los medios de prensa euroatlánticos, que debían arrojar toda la gasolina necesaria al conflicto.
La reacción era más importante que la acción, el maidán era la chispa, el golpe en la bola que debía, tras el rebote en Rusia, golpear a la tercera bola (la UE) e introducirla en el agujero (el acuerdo del TAFTA). El acuerdo que el antiguo embajador de los USA en la UE, Boyden Gray, denominó la creación de la “OTAN económica”, que hay que firmar antes de final de este año: si, como se ha dicho, para 2014 no se ha creado la nueva unión comercial,  China y los países BRICS con gran seguridad comenzarán a dictar las normas de juego del mercado global. Y si, recordando que desde 1945 la parte de la economía mundial que representan los USA ha bajado del 50 al 19%, queda claro: Washington necesita hoy el apoyo de Europa para no ser privado de la regulación de los flujos financieros y comerciales mundiales.
Las dudas de los europeos estaban provocadas por motivos totalmente objetivos: tenían dudas razonables de que no iban a tener un papel principal en esta historia. En opinión de Mijail Jazin, “si este acuerdo se llega a firmar, en Europa occidental no quedará industria. El coste de producción es allí más alto que en América, debido a la carga social y los impuestos. En otras palabras, los USA están preparando para Europa occidental la misma desindustrialización que la UE provocó en Europa oriental. España. Italia, el sur de Francia se convertirán en Bulgaria, y Dinamarca, los países de Benelux en los países bálticos. Precisamente por eso la élite del continente se opone a ello. Es una guerra por el derecho a la existencia de la industria europea”. El acuerdo abre los mercados europeos no solo al gas americano sino a los cerdos clónicos, las semillas modificadas genéticamente y otros productos que muchos europeos no quieren ver en su país.  El TAFTA lleva a los europeos a pasarse a los estándares americanos de calidad y seguridad de los productos alimentarios, deliberadamente disminuidos a favor de las grandes corporaciones USA.
Pero no se trata solo de los productos transgénicos para los escrupulosos europeos. Ni de expulsar a Gazprom del mercado europeo bajo la presión del gas americano barato. El objetivo del acuerdo llega bastante más lejos. Consigue no solo eliminar a la OMC sino a cualquier proyecto de integración y cooperación euroasiático con participación de Europa. La UE, decidiéndose definitivamente por su socio transatlántico, clava la cruz sobre las perspectivas (incluso muy lejanas) de acercamiento económico con Rusia, y la unión con la locomotora del desarrollo económico mundial, los “dragones” asiáticos”. Esto es una amenaza muy seria a Rusia, China y la India que, evidentemente, no  quedará sin respuesta. Y por eso hay que prepararse para jugar en esta cuarta capa “por encima de Ucrania y de Rusia”. Entender las posibles consecuencias para Rusia (que en su mayor parte son negativas) y el algoritmo imprescindible de los sucesos en cualquier escenario.
Si el acuerdo de la creación del TAFTA se llega a firmar antes de fin de año se puede felicitar a los organizadores del euromaidán por su indudable éxito: organizar en un corto periodo, con pocos medios, una pequeña “guerra fría” para arrojar a la asustada Europa en brazos de su socio transatlántico, acosado por la creciente competencia en el mundo, no era tarea fácil. Y solo los ejecutores directos del escenario sobre el terreno continuarán heroicamente conduciendo a su país a Europa, donde nadie les espera, y esperando regalos por la ruptura con Rusia, sin entender que no están un objetivo intermedio sino final de todo  el asunto en lo referente a su país. La primera fase se completará pronto y será arrojada ardiendo a las puertas de Europa…

12 septiembre 2014

El rublo se hunde



Escuché ayer al nuevo corresponsal de TVE en Moscú. Dice que el rublo ha perdido el 20% de su valor en los últimos meses. Al parecer está bastante extendida la opinión de que “el rublo se hunde”. Pero para decir que el rublo ha caído un 20% debería basarse en datos.
No sé qué significa “en los últimos meses”. Supongamos que se trata de la tercera semana de febrero, es decir, tras el derrocamiento de Yanukovich y el comienzo de la fase dura del conflicto ucraniano. El 21 de febrero de 2014, el curso del rublo con respecto al euro era de  49,1162 rublos/euro. Está publicado en el Boletín Oficial del Estado por el Banco de España. El curso a día de hoy es de 48,467 rublos/euro. Es decir, el rublo se ha reforzado un 1,12%.
La cotización más alta que ha tenido el rublo desde la misma fecha es de 45,8775 rublos/euro. La caída desde entonces es del 5,86%.
Con respecto a la cotización más baja para el periodo, de 50,81 rublos/euro el 14/4/14, la diferencia es del 10,75%.
Los datos de cotización están tomados semanalmente con los valores publicados los viernes en el BOE.