10 agosto 2014

El precio de la vida humana

Reproduzco un artículo de Victor Shapinov, traducido por Carlos Valmaseda para Rebelion.org.
Hace poco, ordenando el archivo tras la correspondiente mudanza forzada (¡ay esta vida emigrante!) encontré esta octavilla:

Es una octavilla del Maidán. Entonces la muerte de unas pocas personas fue motivo para escribir con letras gigantes "¡DESGRACIA!", motivo para llamar a dejar el trabajo y salir a la calle para derribar el poder.

Ahora hay decenas de cadáveres de residentes pacíficos del Donbás. Esto no es una "desgracia" para los intelectuales humanitarios y demócratas de Kiev. 
Por otra parte, causan perplejidad los liberales moscovitas -incluidos los de "izquierda"-. Fueron a la "Marcha contra la guerra" cuando el ejército ruso tomó Crimea, cuando nadie murió, y no dicen ni una palabra contra la muerte de centenares de personas en el Sudeste de Ucrania, castigados por el gobierno ucraniano. La vida humana en general no tiene el mismo valor para este público, que se encuentra en la lógica de la guerra civil. La oreja cortada y milagrosamente crecida otra vez del futuro ministro-automaidanista les causó horror, pero la foto de habitantes despedazados del Donbás solo es motivo de alegría. Los pasajeros muertos en el "boeing" malasio son motivo para una gran tristeza, una mujer muerta en el Donbás es "una kolorada con las patas cortadas". Yo fui un participante activo en las protestas democráticas sociales contra el anterior gobierno, y participé contra el Euromaidán desde el principio. Pero ni yo ni mis camaradas nos alegramos nunca de la muerte de la llamada "Centuria celestial". Comparad esto con el júbilo de los maidanistas con motivo de la muerte de los activistas de Kulikovo Pole en Odesa.

Me parece que es motivo de orgullo que los oponentes al régimen de Kiev hayan conseguido en condiciones de embrutecimiento general ser en mucho mayor grado personas que sus contrarios.

Apoyamos a las madres de los soldados del oeste de Ucrania que no quieren enviar a sus hijos a la guerra. Ellos los declaran traidores.

Nosotros abogamos por detener la guerra. Ellos por verter más sangre.

En cualquier caso, teníamos razón al llamar a lo que sucede en Ucrania fascistización. Porque es característico del fascismo la histeria militarista, el deseo de destruir físicamente a los oponentes políticos y el desprecio por la vida y la dignidad de los "enemigos", el culto a la violencia y la crueldad. Las masas son trabajadas por el régimen de Kiev precisamente según los patrones fascistas.

Es también interesante la relación del frustado público de Kiev con la sangrienta guerra.

En su momento la guerra de Crimea de mediados del siglo XIX fue la primera guerra en la historia de la humanidad cuyas noticias llegaron inmediatamente después de los acontecimientos, mediante el telégrafo. Esto cambió abruptamente la relación de la sociedad con la guerra. Cuando empezaron a llegar a Londres noticias de la muerte de descendientes de la aristocracia británica en Balaclava, la "sociedad" empezó a expresar un claro descontento con la guerra. Fue uno de los factores que aceleraron la firma de la paz de París y lo hicieron no tan vergonzoso para el Imperio Ruso perdedor de la guerra.

Hoy las noticias de la guerra llegan on-line. Las madres e hijos muertos no son cifras en un telegrama, su cara se puede ver en la foto, cómo eran, como disfrutaban de la vida. Pueden ver cadáveres mutilados de sus conciudadanos, tan ucranianos como ellos. ¿Por qué demonios esto no causa en Kiev la misma reacción que en los lectores de los periódicos británicos en tiempos de la Guerra de Crimea? ¿Por qué la sociedad kievita no dice "No"?

Naturalmente, tengo una respuesta politológica a esta pregunta. Pero no una respuesta humana. ¿Será necesario enviar a la guerra a la "centuria mayor" [mazhornaia sotnaia, denominación que reciben los hijos de los líderes ucranianos, nota del tr.], todos estos hijos de los Abakovs y otros como ellos, que organizan "street-racings" en las calles de Kiev mientras sus padres envían "ganado" a la muerte?

21 julio 2014

¿Qué piensan en realidad los ciudadanos de Ucrania sobre la secesión?



El siguiente es un post de Ivan Katchanovski , de la Universidad de Otawa. Una versión más detallada de este análisis se presentará en la reunión anual de la American Political Science Association en Washington.
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Un avión de Malasya Airlines con cerca de 300 pasajeros a bordo que parece haber sido derribido por separatistas con un sistema Buk en Donbass ha atraído la atención internacional al violento conflicto en esta región de Ucrania y ha supuesto una escalada. El segundo mayor país de Europa se encuentra en guerra civil, las muertes en combates superan las 1000, una marca que los científicos políticos y los investigadores suelen usar formalmente para  clasificar un conflicto como guerra civil. Cerca de 1500 personas han muerto desde que el conflicto en Ucrania se volvió sangriento en enero. El número de muertos en Donbas es de más de 1300. Además de los 298 pasajeros del Boeing 777 de 11 países, la mayoría holandeses, las víctimas en el conflicto incluyen más de 500 residentes locales, al menos 300 miembros de las fuerzas ucranianas y unos cientos de separatistas armados. Estas estimaciones están basadas en informes de representantes ucranianos referidas a víctimas entre las fuerzas de seguridad y civiles, víctimas aproximadas entre los separatistas y análisis de noticias y videos de las consecuencias de varios ataques.
Una encuesta realizada para mi proyecto de investigación por el Instituto Internacional de Sociología de Kiev (KIIS) en Ucrania, salvo Crimea, del 29 de abril al 11 de mayo muestra que la representación del separatismo en Donbas por el gobierno ucraniano, gobiernos occidentales y los medios de comunicación como un pequeño grupo de agentes de la inteligencia militar rusa y “terroristas”  o “rebeldes” locales sin apoyo popular en la región, y que , por tanto, puede ser fácilmente eliminado por la fuerza es infundada. La mayoría de los residentes de Donbas apoyaba diferentes formas de separatismo (54%). Esta encuesta confirma también que la falta de legitimidad del gobierno central en Donbas fue una razón clave para la escasísima participación en la elección presidencial el 25 de mayo. Cerca del 70% de los encuestados o no tenían planeado votar o no sabía a qué candidato apoyar.  Solo el 5% de los habitantes de las regiones de Donetsk y Lugansk tenían intención de votar por Petro Poroshenko, el ganador de las elecciones con el 555 del voto nacional.
Los resultados de la encuesta muestran también que las opiniones expresadas por el gobierno ruso y los medios de prensa sobre un apoyo amplio al separatismo en todo el este y sur de Ucrania son infundados. Crimea y el Donbas no representan todo el sureste, porque hay muchos más rusos étnicos y una historia de separatismo. Una minoría de residentes de las 3 regiones del este vecinas del Donbas (15%) y del sur (10%)  apoyan el separatismo. Los rusos étnicos, que se concentran sobre todo en el este y en el sur, están divididos sobre la cuestión del separatismo. Sobre el 44% de los rusos étnicos apoyan diferentes opciones separatistas, incluida la unión a Rusia (18%), mientras el 40% está a favor de mantener el actual sistema unitario, la mayoría con  más poder a las regiones. Entre los rusófonos, que incluyen a muchos ucranianos étnicos, el 24% está a favor de la secesión de Ucrania o una autonomía en una Ucrania federal.


Preferences concerning status of their region in regions of Ukraine.(Data: 2014 Katchanovski/KIIS Survey; Figure: Ivan Katchanovski)

Esta encuesta muestra que las actitudes separatistas no significan necesariamente una secesión y la formación de un estado independiente o la unión a otro estado, es decir, a Rusia. En Donbas, el 23% de los encuestados prefería la autonomía de su región en una Ucrania federal, comparado con el 8% que apoyaba la independencia o el 23% favorable a integrarse en Rusia. Muchos separatistas y el gobierno ruso en la época de la encuesta apoyaban el federalismo y la autonomía dentro de Ucrania, mientras que el gobierno de Ucrania rechazaba el federalismo y calificaba el separatismo como un crimen.
En su intento de solucionar el conflicto en Donbas, el gobierno ucraniano continúa insistiendo en la fuerza militar y en los batallones especiales de policía formados con partidos y organizaciones de extrema derecha, tales como el Sector Derecho y la Asamblea Nacional Socialista. Los separatistas también han rechazado participar en negociaciones por videoconferencia anunciadas por Alemania el 15 de julio. Sus formaciones armadas, basadas principalmente en las ciudades de Donetsk y Lugansk y localidades vecinas, incluyen varios miles de combatientes. La mayoría de los líderes separatistas y gente armada son de Donbas y, en menor número, de otras regiones de Ucrania, incluída Crimea. Una parte significativa de los líderes separatistas y  miembros de las formaciones armadas son nacionalistas rusos y otros voluntarios de Rusia. El gobierno ruso ha apoyado a los separatistas al permitir la entrada de armas y voluntarios por su frontera. Además, el gobierno ruso parece estar envuelto en el reclutamiento y entrenamiento de esos voluntarios, además de proporcionarles armas. La posibilidad de una intervención militar rusa en Ucrania oriental ha bajado significativamente desde marzo, pero aún  existe la posibilidad.
Lo que sucede en Ucrania no es solo una Guerra civil sino también un conflicto internacional entre los países occidentales, particularmente los Estados Unidos, y Rusia. Los gobiernos occidentales apoyan la “operación antiterrorista” en Donbas y muestran poco interés por investigar las matanzas previas en Donbas, Odesa y en el Maidan de Kiev. En contraste, el gobierno ruso apoyó a las fuerzas separatistas prorrusas en Ucrania con la anexión de Crimea, apoyando a los separatistas en Donbas y negando la probable actuación  de estos en el derribo del vuelo 17.
Algunos científicos políticos especializados en Ucrania avisaron  antes del comienzo del conflicto de las posibilidades de una guerra civil y la ruptura del país, pero esas conclusiones de expertos fueron desoídas. Ahora se ha producido una guerra civil u una ruptura de facto del país. Los intentos de resolver el conflicto de Donbas por la fuerza llevarán a aumentar las muertes de civiles, de militares ucranianos y de separatistas armados. Incluso una derrota militar de los separatistas es improbable que finalice el conflicto pues este refleja significativas divisiones regionales desde la independencia de Ucrania en 1991, incluso con una historia de separatismo en Crimea y Donbas. Y  la influencia militar, política y económica de  Rusia sobre Ucrania continuará.
El establecimiento de un acuerdo negociado con intermediación internacional, que incluiría investigaciones internacionales del derribo del avión de Malaysia Airlines y otros asesinatos masivos,  podría preservar a Donbas como parte de Ucrania. Un ejemplo de tal resolución pacífica de un conflicto armado entre separatistas y el gobierno central es el de Macedonia, en la antigua Yugoslavia. Un acuerdo negociado también puede parar la escalada de la guerra civil en Ucrania y el aumento del conflicto entre el oeste y Rusia. Pero es poco probable que se produzca tal resolución pacífica en Ucrania.